Competencias del nuevo docente del siglo XXI
En el artículo Competencias del Docente
en las Tics del siglo XXI, una realidad compleja, es aborda la realidad que
afrontan los educadores.
El ciclo de todo ser humano es el nacer,
desarrollarse, reproducirse y morir, todas las etapas son importantes. Sin
embargo, el desarrollarnos individualmente en cualquier ámbito es el día a día
de cada uno de los que, con entusiasmo no se detienen para lograr y adquirir
las competencias deseadas.
Es por ello que en este nuevo contexto y para
afrontar los continuos cambios que se imponen en todos los órdenes de nuestra
vida los rápidos avances científicos y la nueva economía global, nos vemos
obligados a adquirir nuevas competencias tanto personales, sociales y
profesionales que, aunque en gran medida siempre han sido necesarias, hoy en
día resultan imprescindibles.
El punto que nos interesa es darle respuesta a la
siguiente interrogante: ¿Que competencias debe tener un docente para poder
conducir procesos de enseñanza - aprendizaje de calidad en el siglo XXI?
Perfil y Competencias del Docente
Todas las sociedades, en todas las épocas, han
elaborado imágenes y valores sobre la persona del maestro/a y su labor
pedagógica. Estas representaciones expresan la finalidad social asociada a la
educación y son legitimadas a través de las doctrinas pedagógicas hegemónicas
en cada momento histórico.
La sociedad del futuro exigirá al docente
enfrentarse con situaciones difíciles y complejas: concentración de poblaciones
de alto riesgo, diversificación cultural del público escolar, grupos
extremadamente heterogéneos, multiplicación de diferentes lugares de
conocimiento y de saber, acceso a puestos en forma provisoria, rápidas y
permanente evolución cultural y social especialmente en los jóvenes en quienes
existe la sensación que no hay futuro y una suerte de pérdida del sentido del
saber o el aprender.
Sabemos que la presión creada por la aceleración
de los procesos sociales en la vida contemporánea lleva a un torbellino de
innovaciones, pero hay que evitar que las concreciones carezcan de sentido e
impregnen a la actividad docente de un carácter provisorio indeseable por la
precariedad de conceptos, métodos, actividades y recursos.
Para comprender el sentido y las dificultades
estructurales de la propuesta de la profesionalización de los docentes hay que
determinar cuáles son las exigencias que esta transformación exige, ya que una
profesión es una combinación estructural de conocimientos acreditados mediante
títulos, autonomía en el desempeño, prestigio académico y reconocimiento
social.
Los cuadros medios y superiores de la docencia
expresan dificultades para reflexionar sobre lo que están haciendo, para
proyectarse en el futuro, para anticiparse a determinadas situaciones y para
capitalizar su experiencia. Los docentes viven la transformación asociada a la
idea de pérdida y a sentimientos de inseguridad e incertidumbre acerca del
futuro.
Por otra parte, el mundo informativo y telemático
que rodea a la escuela y a sus docentes obliga a crear “un puente de
significados sobre la vía de información” como señala Namo de Mello (1998) para
que los alumnos no sean atropellados por la cantidad y variedad de
informaciones que por ella circulan.
Esto es, que la escuela deberá formar a los/as
alumnos/as para seleccionar datos, organizar el conocimiento y apoderarse de él
para poder utilizarlo éticamente en su vida cotidiana tanto personal como
social. Y la institución educativa deberá concebir su tarea incorporando la
actividad transdiciplinaria para responder a las exigencias del conocimiento
científico contemporáneo.
Ahora bien, será la tecnología de la información
el elemento capaz de lograr que la educación sea algo más que una simple
transmisión de conocimientos? Namo de Mello sostiene que ante esta posibilidad
habrá que enfrentar dos tipos de desafíos: practicar formas de gestión que
fortalezcan el ejercicio de la iniciativa creadora de la escuela, incluyendo la
gestión de la información y resignificar los instrumentos del trabajo
pedagógico: currículo, contenidos de enseñanza, métodos y perfiles de los
profesores.
Desde esta perspectiva hay que diferenciar entre
la adquisición de conocimientos y la construcción de sentidos y el papel que
juega el educador en ambas situaciones.
En el primer caso puede ser una actividad
individual pero la construcción de sentidos implica necesariamente negociación
con otros: familiares, compañeros de trabajo, profesores o interlocutores
anónimos de los textos y de los medios de comunicación; negociación construida
en base a los valores éticos de la democracia, del reconocimiento del otro y
del respeto a los hechos y para ello se requiere la presencia de un educador.
Resumen de las 10 competencias que debe
poseer el nuevo docente son:
1. Organizar y animar situaciones de aprendizaje
Implicar a los/as alumnos/as en la participación
y/o desarrollo de investigaciones para solventar sus necesidades.
2. Gestionar la progresión de los
aprendizajes
Por medio de situaciones problema en relación a
su realidad de cada estudiante, pero controlando la disciplina y los fases
intelectuales.
3. Elaborar y hacer evolucionar
dispositivos de diferenciación
Fomentar el trabajo en equipo en base a la
tolerancia y el respeto a la integridad del otro.
4. Implicar a los/as alumnos/as en su
aprendizaje y en su trabajo
Desarrollar la capacidad de autoevaluación.
5. Trabajar en equipo
Impulsar a fortalecer el rol del líder basado en
la colaboración del grupo por medio de habilidades de moderación y de
mediadores del docente.
6. Participar en la gestión de la escuela
Desarrollar competencias de administración,
coordinar y organizar los recursos y componentes humanos para el desarrollo de
un buen clima institucional.
7. Informar e implicar a los padres de
familia
Conducciones de reuniones de padres en la
construcción de conocimientos por medio del debate.
8. Utilizar las nuevas tecnologías
Incorporar los métodos activos postmodernos por
medio de competencias técnicas y didácticas.
9. Afrontar los deberes y los dilemas
éticos de la profesión
Cultivar la competencia comunicacional para
afrontar las regularidades del sistema social.
10. Organizar la propia formación
continua
Ser constantemente competitivo en un mundo
globalizado.
Podemos destacar la labor integral del maestro/a
en la vida del hombre, debido a que es él, quien aproxima al discente al
conocimiento de la sociedad actual, su labor es indispensable para el
entendimiento no sólo de materias sino de su desarrollo humanitario.
Como futuros profesionales debemos cultivar el
compromiso para con nuestra sociedad, ser conscientes de nuestro rol, y el
carácter imprescindible de nuestro trabajo esmerado para cultivar una sociedad
deseada.
Por:
Silbia Cedeño
No hay comentarios.:
Publicar un comentario